1. Pre-lectura
Simple: consiste en dar un vistazo rápido por todo el texto, observando los títulos, subtítulos y palabras clave a simple vista, es decir, aquellas que están resaltadas de cierto modo (como en cursiva o en negrilla, por ejemplo). El propósito de la pre-lectura es que tengamos una idea general sobre el texto.2. Lectura Reflexiva
Después de hacer la pre-lectura debemos hacer una lectura más detallada del texto, para poder conocerlo a profundidad.Al realizar la lectura reflexiva es importante estar atento e identificar las ideas principales, las ideas secundarias y los detalles, y ser capaz de relacionar estas ideas entre sí.
Si el texto es muy extenso se puede dividir por partes, eso sí, se debe estar muy concentrado a la hora de leer y tratar de no parar hasta terminar el texto o una parte determinada. No sobra decir que si hay términos desconocidos, se debe buscar sus significados.
El objetivo de la lectura reflexiva es que, al terminar de leer, conozcamos los conceptos más importantes y los significados de los términos que no conocíamos.
3. Subrayar
Subrayar nos permite resaltar los aspectos relevantes del texto. Cada quien es libre de resaltar como quiera y como le quede más cómodo. Lo único que se recomienda es subrayar o resaltar de manera diferente las ideas principales, las ideas secundarias y los detalles para diferenciarlos entre sí.Sin embargo, a la hora de subrayar hay reglas que se deben seguir, como por ejemplo:
- No subrayar renglones o párrafos completos, solo palabras clave.
- Cuando hay una enumeración, se subraya el concepto general y cada uno de los elementos de la serie.
- En una comparación, se subrayan los conceptos que se están comparando junto con sus similitudes y/o diferencias.
- Cuando se está explicando un término, se subraya su definición y los ejemplos, si los hay.
- En una interrogación, se subraya la pregunta y su (o sus) respuestas.
- Cuando se explica un proceso, se debe subrayar tanto las causas como sus respectivos efecto.
4. Esquemas
Los esquemas son representaciones gráficas del texto, los cuales nos permiten ver de una manera más amena (por decirlo así) la información relevante del texto. Como debe ser algo muy visual, se debe reducir el texto a lo más mínimo y solo usar palabras clave. Los esquemas deben contener el título, ideas principales, ideas secundarias y detalles.
Existen muchos tipos de esquemas, pero algunos ejemplos son:
- Esquema de llaves: en este tipo de esquema se usan llaves para organizar la información. Se asemeja a un árbol porque parte del título del cual se desprenden las ideas principales, luego las secundarias y por último, los detalles.
- Esquema de árbol: es básicamente igual que uno de llaves sino que en vez de usar llaves, se usan líneas o flechas.
- Cuadro sinóptico: este esquema es una tabla de doble entrada, por lo cual es usado para hacer comparaciones. Nos da una visión global de las relaciones entre las ideas.
- Organigrama: este esquema nos sirve para explicar procesos, genealogías u organizaciones. Se usan flechas o líneas para unir los conceptos.
5. Resumen
Consiste en sintetizar la información, volverla más pequeña pero sin dejar por fuera ninguna idea principal. Es fundamental que el resumen sea breve, conciso y claro, y, además, debe estar escrito con palabras propias. Los esquemas son de gran utilidad a la hora de construir un resumen, ya que estos deben seguir un orden lógico.
Concluyo diciendo que estos pasos son de gran ayuda a la hora de estudiar y cada uno se relaciona o ayuda a realizar el otro:
La pre-lectura y la lectura reflexiva nos ayudan a conocer la estructura e ideas del texto.
El subrayado nos permite destacar las ideas más importantes.
Los esquemas nos proporcionan una estructura organizada para el texto.
El resumen nos sirve para darle cuerpo, usando palabras propias, a la información consignada en un esquema.


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